Título original: Zero Patience Dirección:John Greyson
Guión: John Greyson Música: Glenn Schellenberg
Fotografía:Miroslaw Baszak Reparto: Norman Fauteux,Von Flores,John Robinson
Productora:Coproducción Canadá-Reino Unido; Zero Patience Productions, Téléfilm Canada, Ontario Film Development Corporation, Channel 4
País: Canadá
Año: 1993 Duración: 87 min.
Sir Richard Burton, importante empleado del Museo de Historia Natural, bebió un elixir de la eterna juventud a finales del siglo XIX y sigue tal cual. Un siglo después se dispone a realizar un documental sobre Zero Patience, un azafato de origen canadiense acusado de ser la persona que llevó el VIH a los Estados Unidos. Este personaje (en castellano ‘Paciente Cero’) es la alegoría de Gaëtan Dugas, el personaje histórico de idénticas características, a quien la prensa demonizó tal y como aparece en la película.
Se trata de un musical repleto de humor absurdo y estrambótico, poseedor de interesantísimas reflexiones sobre el contagio, la culpa, la responsabilidad individual y colectiva, la historia de las epidemias, el impacto sobre la comunidad gay y travesti… Una película imprescindible en estos tiempos de coronavirus y de discursos tan casposos y contraproducentes sobre las enfermedades. Archirrecomendable.
El 19 de julio de 1936 el golpe de estado militar apenas encontró resistencias en Salamanca. Ni si quiera la de un republicano tan ilustre como el escritor y rector de la universidad Miguel de Unamuno, que llevaba ya tiempo desencantado con la II República. Pero de ahí a terminar justificando el autodenominado ‘Alzamiento Nacional’ como la defensa de la civilización cristiana occidental había un paso muy grande. La película analiza este proceso en los últimos meses de vida del literato vasco, el cómo va dándose cuenta de la verdadera naturaleza de esa Nueva España que van labrando a la vez que van desapareciendo algunas de sus amistades por diferentes motivos ideológicos.
Ello dará origen a la famosa disputa que compartieron el escritor con el co-fundador de la Legión José Millán-Astray en el paraninfo de la Universidad de Salamanca el 12 de octubre de 1936 durante la celebración del llamado ‘Día de la Raza’ -hoy renombrado ‘Día de la Hispanidad’-, en la que Unamuno espetó al militar y a su séquito el famoso “Venceréis, pero no convenceréis”. El discurso no está grabado, sino que varias fuentes que lo oyeron en directo por la radio lo han reproducido. Lo reproducido en la película es bastante fidedigno con esos retazos memorísticos, pero también aporta conceptos y reflexiones que no están registradas en la historiografía, y que vienen más a cuento de una narrativa de aunamiento entre españoles, curar heridas y limar asperezas propia del espíritu de la Transición. Unamuno no dijo “ni fascismo ni bolchevismo” ni habló de que había que acabar con la guerra en pro de la unidad de todos los españoles (un discurso que no sólo nos recuerda a los inicios del régimen del 78, sino que también al falangismo). Quizás eso es lo peor y menos riguroso que nos ha parecido de la película, además de que el uso de personajes históricos para promover discursos que afectan a la actualidad, entendemos que por parte de los guionistas, nos parece un acto tan anacrónico como rastrero.
En cualquier caso, la película goza de una impecable ambientación, un rigor histórico muy alto -salvando, obviamente, cuestiones relacionadas con necesidades de guión- y los actores están extremadamente bien caracterizados e interpretados frente a los personajes originales a los que interpretan, a niveles de que se les puede reconocer sólo por su aspecto.
Con las cuestiones ya apostilladas de fondo, pero recomendable.
La película rompe completamente con esa narrativa burocrática y despersonalizada que muestran los medios de comunicación y las instituciones españolas de lo que es la inmigración en patera de Marruecos al Reino de España. A raíz de la aparición de diversos cuerpos fruto del naufragio de una patera en la costa de Algeciras, Martín, dueño de un tanatorio local, contacta con Leila, cuyo joven hermano es uno de los muertos. De esta manera Martín y Leila emprenden un viaje con el cuerpo hasta la aldea de la segunda. A lo largo de la película vemos la realidad de las personas que emigran, sus vidas, sus realidades, el dolor de la familia al recibir la noticia del fallecimiento, la complicada situación que se les sobreviene cuando, sin dinero, tienen que sufragar los gastos del traslado del cuerpo… Y un sinfín de situaciones que hacen a esta película muy digna de ver por cada habitante de este reino que tenga cierto interés en hablar de este tema con algo de conocimiento de causa. Es muy dura en muchos momento, y su directora no deja de ser una persona blanca de origen español, pero muy recomendable.
Louis y Émile coinciden en la cárcel e intentan fugarse, pero el plan sale mal y sólo logra huir Louis. Cuando sale, Émile es un pordiosero bajo la lupa permanente de la represión policial, obligado a la explotación fabril, mientras Louis es el patrón de la enorme multinacional para la que trabaja. A lo largo de la historia, contada en clave de humor, se satiriza la sociedad de clases, el capitalismo, el fordismo, la vigilancia policial y la vida en general. Una auténtica película antisistema, que tiene ni más ni menos 90 años, pero absolutamente actual. Si podemos extraer una moraleja de ella, es que mejor ser muy pobre con más libertad que tener algo de dinero y carecer totalmente de ésta. Absolutamente recomendable.
Esty escapa de su comunidad judía ortodoxa de Nueva York hacia Berlín, donde tiene familia y posibilidades de nacionalizarse gracias a ser descendiente de supervivientes del Holocausto. A lo largo de la serie se van dilucidando varias situaciones más que van mostrando diferentes realidades sociales: el antisemitismo vigente, el arraigado machismo y fanatismo corporativista de las comunidades judías ortodoxas, lo individual frente a lo colectivo, el papel del Holocausto nazi en la actualidad, la sexualidad en contextos en que el sexo es tabú máximo… Una muy buena historia, muy bien contada y muy recomendable.
Título original:Bar bahar Dirección:Maysaloun Hamoud
Guión: Maysaloun Hamoud Música: Mg Saad
Fotografía:Itay Gross Reparto: Mouna Hawa,Shaden Kanboura,Sana Jammalieh
Productora:Les Productions Artistes Associes,Terra Film,Sol Produzione
País: Israel
Año: 2016 Duración: 96 min.
Tres mujeres palestinas de origen árabe viven en Tel Aviv compartiendo piso. Laila y Salma trabajan y comparten grupo de amistades; la primera es una abogada heterosexual de origen musulmánbastante poco heteronormativa dentro de su contexto: fuma y toma otras drogas, es relativamente promiscua, ejerce para colectivos sociales. La segunda es una DJ lesbiana de familia cristiana pudiente, pero que trabaja explotada en un bar israelí. Nour proviene de un entorno muy tradicional, está promitida con un joven pudiente de su localidad y estudia informática, dato que no termina de convencer a su futuro marido dada la autonomía que le produce, hasta el nivel de vivir en un piso compartido en la gran ciudad.
Los conflictos están servidos, salvo que en esta ocasión será también el patriarcado musulmán el que los ocasiona, y no sólo el cristiano como las personas euroblancas estamos acostumbradas a ver. Una mirada de antemano feminista verá que las cosas no son tan diferentes en una cultura y otra, salvando obviedades. Aunque sí que la película puede instrumentalizarse con fines islamófobos, mostrando un Islam machista y patriarcal en contraposición al Occidente feminista que se nos vende. Algo que podría favorecer las políticas de pinkwashing anti-musulmán de los países occidentales y en concreto las de su aliado Israel, precisamente el territorio en el que se ambiente la película. Y eso a pesar del compromiso feminista y radical de Maysaloun Hamoud, su directora, que es una judía antisionista e integrante del colectivo de cineastas palestinas. Pero en Occidente ya sabemos, todo lo que pueda volverse contra la gente musulmana aunque no lo sea de antemano se admite.
Y a todo esto hay que sumarle el racismo, que no es el tema principal de la película. Pese a que, según testimonios que conocemos de mujeres palestinas que viven bajo la autoridad israelí, es algo que marca mucho más sus vidas que el género. Pero obviamente el tema aparece, ya sea en forma de discriminación laboral, invisibilización o mediante comentarios sobre la situación política de colonización que vive el territorio palestino y sus habitantes. Y, claro está, genera aún más problemas a nuestras protagonistas de los que ya tienen por cuestiones de género.
En general, una película bien hecha, con mucho arte al tratar el temazo que tiene entre manos, y en resumen más que recomendable.
Título original: Abuela grillo Dirección:Denis Chapon
Guión: Denis Chapon, Israel Hernández, Alfredo Ovando
Música: Luzmila Carpio,Uma Churita,Pablo Pico
Productora: Coproducción Bolivia-Dinamarca
País: Bolivia
Año: 2009 Duración: 12 min.
Breve e intenso corto que explica muy fácil y comprensiblemente la problemática que existe en América latina con el agua, privatizada por ciertas empresas y retenida a una población que no logra regar sus campos y dar de beber a allegados humanos y no. Muy recomendable.
Título original: Retablo de la Guerra Civil Española Dirección:Basilio Martín Patino
Guión: Basilio Martín Patino
País: Reino de España
Año: 1980 Duración: 128 min.
No podría ser un documental más de la guerra civil por estar dirigido por Basilio Patino, que ya en sí mismo tiene un estilo muy innovador a la hora de presentar el contenido de sus piezas. Pero en este caso tiene un gran mérito: ni personas que hayan consultado montañas de materiales audiovisuales de la guerra civil (como quien escribe esta entrada) habrán visto ni tan solo la mitad del contenido que aparece en el documental. Esto no sólo se debe a una clara investigación en profundidad, con mayor mérito tratándose de un año tan primigenio de estos estudios como en el que se hizo, sino también por mostrar facetas de la guerra no tan habituales: la vida en las trincheras, la propaganda en la retaguardia, la vida social, el papel de las mujeres, la prensa, la justicia, los discursos, exposiciones sobre maquinaria de guerra… así como otros aspectos más habituales, como el frente, los bombardeos o los grandes desfiles, tanto de militares victoriosos como de gente huyendo despavorida al exilio.
Esta interesante serie sobre la vida en un instituto tiene como principales protagonistas a una chica racializada y a su mejor amiga, una chica trans. Van discurriendo por la vida del pueblo y del cole, encontrándose con multitud de escollos y situaciones que les ponen en la cara los privilegios que les faltan o que tienen. Su contenido a varios niveles es estupendo, carece de mensajes casposos y moralizantes y prefiere el respeto por las decisiones que toma cada personaje, aunque muchas veces no sean las que mejor les vengan. Muy recomendable, de lo mejorcito de este tipo de series que hay ahora.
En 1923 las juventudes comunistas rusas comienzan a recluir a los niños y adolescentes que viven en la calle en comunas, con el fin de reinsertarlos en la nueva sociedad soviética. Cada cual viene con una historia a cada cuál más dramática, y el paternalismo de sus tutores muchas veces no ayuda. Aunque la película por ocasiones parece una especie de caridad cristiana roja, ensalzando con probablemente menos crítica de la que hubiera hecho falta esta obra, en la práctica nos encontramos con escenas muy interesantes de sediciones, negociaciones, debates y situaciones que reflejan que las cosas no son tan sencillas. Recomendable.