Veneno

Título original: Veneno
Dirección: Javier Ambrossi, Javier Calvo, Mikel Rueda, Alex Rodrigo
Guión: Javier Ambrossi, Javier Calvo, Claudia Costafreda, Elena Martin, Javier Pascual, Ian de la Rosa, Félix Sabroso, Diego Pinillos, Javier Galán.
Música: Julio de la Rosa
Fotografía:
Gris Jordana, Andreu Adam Rubiralt
Reparto:
Isabel Torres, Daniela Santiago, King Jedet, Lola Rodríguez, Paca la Piraña, Elvira Mínguez, Goya Toledo, Lola Dueñas, Desirée Rodríguez, Ester Expósito, Lara Martorell, Marcos Sotkovszki, Mariona Terés, Ciro Petrone, Israel Elejalde, Tamar Novas, Ángeles Ortega, Juani Ruiz, Karen Hernández, Chana Borja Santiago, Mercedes León, Maite Sandoval, Laura Frenchkiss, Álex Saint, Désiré Vogue, Jorge Usón, Mona Martínez, Pepón Nieto, Olalla Hernández, Óscar Ladoire, Carlos Manglano, Guille Márquez, Omar Banana, Sophia Lamar, Andreu Castro, Ana Milán, Ángel Garó, Micky Molina, Jordi Vilches, Benja de la Rosa, Ángel Burgos, Rubén Torrejón, Josean Bengoetxea, Nacho Vigalondo, Mariana Cordero, Vicente Vergara, Anna Allen, Laura Corbacho, Carmen Borrego, Brays Efe, Juan Muñoz, Topacio Fresh, Santiago Alverú, Ivan Labanda, Carolina Sobe, José Coronado, Pepe Navarro, Lala Chus
Productora: Atresmedia Televisión, Suma Latina.

País: Reino de España
Año: 2020
Duración: 50 min.

Hemos tenido meses de debate interno sobre si poner o no esta serie en este blog. Principalmente, por lo mainstream que ha sido. Y por la cantidad de situaciones ficticias o reconvertidas alejadas de los hechos reales que Cristina Ortiz “la Veneno” contó en su libro o en platós de televisión. Pero finalmente hemos pensado que es una serie que sí merece la pena recomendar, que está teniendo una utilidad útil en este oleada de transfobia que vivimos actualmente, y que tiene muchos aspectos rescatables. Por ejemplo, el tener una protagonista que ejercer de referente trans alejado de muchos discursos patologizantes y normativizantes de la etiqueta trans: una mujer que era de origen humilde, chabacana, que no quiso someterse a una operación de reasignación de género, que vivía el trabajo sexual como algo deseable, sin discursos victimistas y paternalistas.

Y también tiene elementos que no nos han molado nada nada. Por ejemplo, la represión policial es tratada como algo aislado, o fruto de otros tiempos malos, cuando la transfobia en los diferentes cuerpos de represión ha sido algo endémico. Los ataques de nazis contra el Parque del Oeste y las trabajadoras sexuales trans eran frecuentes, pero más frecuentes aún eran las redadas policiales. La familia de la Veneno, de origen pobre y andaluz, es tránsfoba e intransigente, mientras que la de Valeria Vegas, más acomodada y más al norte, la apoya en su transición de género. Desconocemos si esto es así en la realidad, podría ser, pero el mensaje que da no mola nada, y oculta las realidades de familias humildes que han apoyado a sus hijes, y la de familias de situación económica acomodada que han expulsado de su seno a sus descendientes trans, o les han tratado y tratan de manera tránsfoba.

Pero lo que más nos ha enfadado es el capítulo en el que la Veneno pasa por la cárcel. En especial porque hay unas cuantas declaraciones de Cristina Ortiz en televisión hablando de cómo fue, y los directores y guionistas han hecho lo que les ha salido de sus respectivas genitalidades. La Veneno sufrió abusos sexuales por parte del funcionariado de la prisión, mientras que la población carcelaria la trató bien en todo momento. Así lo dijo en diversas ocasiones, lo que le valió una denuncia por parte de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias. Quizás el equipo de ‘La Veneno’ no quería que pasara esto, así que nos coloca a unos cuantos presos violándola y prostituyéndola con la complicidad de un par de carceleros rancios. En este blog creemos la palabra de la Veneno, no solamente porque cualquier víctima del sistema penal español tiene presunción de veracidad en nuestros entornos, sino que su narración coincide con la de muchas compañeras trans que hemos conocido y sobre las que hemos leído en estos últimos veinte años, desde que comenzó a hablarse de que las personas trans eligieran entre prisiones de hombres o mujeres, e incluso tenemos testimonios anteriores que muestran esta mierda realidad, incluso ya en el Franquismo.

Por último, no vamos a obviar el comunicado que sacó durante el rodaje el sindicato CNT, en el que se hablaba de obligaciones a actores y actrices a planos sin ropa no remunerados como es debido, o cuando una inspección les crujió por no estar pagando los días festivos a como estipula el estatuto de los trabajadores. Es decir, que mucho abanderamiento de la lucha LGTBI y concretamente de la trans, pero el rodaje ha seguido el clasismo de la sociedad, que también sufrieron muchas de las vidas que se narran en la serie, y este producto lo tenemos gracias a la explotación laboral.

Y después de quedarnos a gusto, pese a todo esto, es una serie que recomendaríamos. Está muy bien hecha, engancha, las reproducciones son impecables, se nota mucho el cuidado en no reproducir tópicos, y posee el récord de la historia del cine español en tener el mayor reparto de personas trans hasta la fecha. Pero, por favor, si vais a verla o la habéis visto ya, no os creáis a pies juntillas todo lo que aparece, por favor.

En resumen, muy recomendable.

https://s.libertaddigital.com/2020/04/03/1920/1080/fit/veneno-serie.jpg

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