Título original: Nadie es inocente Dirección:Sarah Minter
Guión: Sarah Minter Fotografía: Gregorio Rocha
País: México
Año: 1986 Duración: 81min.
Juanillo huye de su ciudad natal e inicia un éxodo por diferentes zonas marginales de México, colándose en trenes tanto de mercancías como de pasajeros. En su periplo se topa con el ambiente punk del México de entonces, y en concreto termina enlanzando con “Los Mierdas Punk”, una cuadrilla cohesionada de punks conocidos y temidos dentro y fuera de la escena. La supervivencia, las drogas, los conciertos ilegales y la represión están permanentemente retratados en la película, que es una crónica tremenda de esta escena punk de entonces. Muy recomendable.
Donde hay ejército hay violaciones, eso ha sido así siempre y seguirá siéndolo. La diferencia es que en algunos casos puede taparse, y en el caso que narra la película, en la selva peruana, llega el momento en el que supera con creces los límites de lo ocultable. Para ello, el alto mando del ejército del Perú elige a Pantaleón, un capitán con una ficha a nivel moral intachable, para que se encargue de suministrar prostitutas -‘visitadoras’- a los soldados de los campamentos de la zona y acabar con las violaciones. Una labor repleta de moralismos, eufemismos y la obvia oposición del párroco del regimiento, con la prensa local detrás buscando un reportaje sensacionalista. En resumen, una reglamentarización de la prostitución sancionada por una instititución respetable como es el ejército, lo cual no estará exento de polémica.
A pesar de los diversos coletazo militaruchos y patriotilleros, la película aporta unos análisis y unas reflexiones muy interesantes sobre el tema del trabajo sexual, que indudablemente tienden más a dignificar a sus ejercientes que a criminalizarlas como es habitual. Es por ello que la recomendamos.
1960, Roma. Una orden oficial decreta el cierre de los burdeles, con la consecuente puesta de patitas en la calle de multitud de prostitutas. Adua y tres amigas deciden proseguir por su cuenta abriendo un restaurante que sirva de tapadera para proseguir con el trabajo sexual, creando una especie de cooperativa. Pero la ley nunca está a favor de las mujeres, y menos de las que ejercen la prostitución: al estar fichadas, la administración les deniega el permiso de apertura, teniendo que recurrir a un testaferro masculino que no dudará en ejercer de proxeneta no invitado todo lo posible.
Aunque no podría decirse que es una película “pro-trabajo sexual”, muestra las vivencias de las prostitutas del momento de una forma muy real, sin recaer en ningún momento en moralismos rancios como es habitual. Son cuatro mujeres que usan este recurso para sobrevivir, y que podrían plantearse dejarlo si tienen la oportunidad, pero la sociedad y el estado las va haciendo recaer en su situación, para luego condenarlas si es preciso. Ante esto, ellas se autoorganizan y se cuidan en la medida de lo posible, y salvando como pueden los conflictos que van surgiendo. Muy recomendable.
Una interesante y original narración de varias décadas de la Historia de Checoslovaquia en la vida de Jan, un tipo bajo y neurodivergente. Desde la época dorada del período de entreguerras hasta la República soviética, la película nos pasa por los burdeles de Praga, las cafeterías y hoteles de lujo y la ocupación nazi y sus experimentos de mejora de la raza aria. Una narracion lineal y entretenida, con ciertos toques de humor, que nos evidencia en esta parte de Europa cómo ha podido vivir parte de la población checa los duros acontecimientos de mediados del siglo pasado. Recomendable.
Título original: Wig Dirección:Chris Moukarbel Música: Patrick Belaga Fotografía:Matt Klammer,Chris Moukarbel,Nelson Sullivan
Productora:Matador Content. Distribuida por HBO
País: Estados Unidos
Año: 2019 Duración: 90min.
El documental discurre por la historia del Wigstock, un festival realizado desde los 80 en Nueva York para visibilizar la comunidad LGTBI de la ciudad, y hasta de todos los EEUU, y en especial de la comunidad travesti y transexual femenina. Un recorrido por los orígenes de la comunidad, los problemas, la historia de las drag queens neoyornquinas, su mundo musical, y llegan hasta nuestros días. Quizás muy enmarcable, por lo que se ve en el docu, en cierto capitalismo rosa más shoft, pero son los EEUU, qué le vamos a hacer. En cualquier caso, un testimonio histórico de un valor incalculable. Recomendable.
Elliot es una especie de hacker justiciero rodeado de problemas de sociabilidad de todo tipo. Junto con un grupo de hackers pretenden llevar a cabo un ataque contra la principal empresa proveedora de dinero cibernético de EEUU, provocando así una especie de nuevo Crack que ponga en jaque al capitalismo y haga salir a la gente a la calle, algo así como el 15-M o el Ocupy Movement. En temporadas siguientes veremos que la cosa era más complicada, con fuerzas oscuras detrás alentando el proyecto por intereses que aquí no revelaremos. Porque en guión la verdad es que la serie tiene un 10. Las personas hacktivistas valorarán mejor que nadie la representación que realizan de su mundo; nosotras no vamos a entrar, pero imaginamos que el mundo mainstream cinematográfico no suele tratar siempre bien estos entornos, o no como sería debido.
En cualquier caso, y aunque la serie nos ha parecido francamente buena y es más que recomendable, desde aquí no vamos a obviar que es enmarcable dentro de la patologización que el mundo cinematográfico estadounidense hace de los integrantes de movimientos sociales radicales. Elliot es el caso prototípico: repleto de traumas infantiles y estados inestables de salud mental que lo hacen luchar contra el sistema que le ha hecho esto. Como si esto fuera una lucha individual motivada por la venganza, en el estilo habitual de las pelis yanquis. Como si el capitalismo no fuera un problema estructural en la sociedad.
Al margen de esto, encontraremos escenas tremendas, críticas al capitalismo muy potentes y desde muchos aspectos, y en cuanto a diversidad afectivo-sexual la serie tiene otro 10 bien grande. Recomendable en cualquier caso.
Título original: Woodstock: Three Days that Defined a Generation Dirección:Barak Goodman
Guión: Barak Goodman, Don Kleszy
Productora:Distribuida por PBS Home Video
País: Estados Unidos
Año: 2019 Duración: 97min.
En el 50.º aniversario de este festival que marcó a toda una generación en EEUU y más allá, este documental nos ofrece una narración bastante fidedigna y con muchísimo material de archivo sobre la gestación de Woodstock, la organización y la avalancha descontrolada de gente que apareció, incluyendo temas que generaron conflicto como la lluvia, el abastecimiento de comida, el colapso automovilístico o los problemas derivados de las drogas. Una ojeada muy completa imprescindible para cualquier persona que tenga interés por esta época de la historia. Muy recomendable.
Violet es camarera de un bar y Paige abogada de derechos civiles. Ambas son amigas, y son dos mujeres trans. En el camino de Violet se cruza Allie, una activista lesbiana que está preparando un artículo para una revista LGTB de Los Ángeles sobre las personas trans, y pronto comienzan a llevarse bien y no tardan en empezar a gustarse. Mientras Paige está peleando a favor de una mujer expulsada de un refugio de mujeres maltratadas por ser trans, conoce a James, y comienza a debatirse en qué momento hablarle de su divergencia sexual.
Esta lograda webserie retrata de forma muy interesante los debates dentro de la comunidad trans y del feminismo, de forma muy sencilla y humana, lo que la convierte en no solamente recomendable, sino en necesaria de ver por cualquiera de las personas que se sienta interpelada por la lucha feminista o las siglas LGTB. En especial para despejar ciertas dudas eternas y prejuicios sobre la comunidad trans. Muy recomendable.
Completa en Youtube (aquí primer capítulo) y completa y subtitulada en nuestro archivo.
En 1967 el ‘Blue Sunshine’, un ácido sintetizado en EEUU en esos años, causó diversos asesinatos en California a causa de brotes de furia de varios consumidores. La película retoma esta historia ambientándola 10 años después: a varias de las personas que lo tomaron en su día se les comienza a caer el pelo y comienzan a actuar de forma asesina contra quienes les rodea. Esto pilla desprevenido a Jerry, que es acusado injustamente del asesinato de tres amigas suyas a manos de otro colega suyo. Así pues, empienza a intentar indagar qué pudo motivar esta situación, lo cual le lleva hasta Ed Fleming, diputado al Congreso en plena campaña electoral. Un mezcla entre drogas, terror y suspensa bastante digna de ver y recomendable.
El 26 de abril de 1988 a la 1:25 de la madrugada el científico nuclear Valeri Legásov se suicidaba en su casa de Moscú. Era exactamente dos años después de la explosión de la Central Nuclear de Chernobyl, la mayor catástrofe nuclear de la historia mundial tras Hiroshima y Nagasaki. En los días previos, Legásov había grabado una serie de cintas en las que narraba su historia como jefe de las operaciones de mantenimiento posteriores a la explosión, así como sobre la investigación que había concluido las diversas causas que habían conllevado el accidente nuclear, algunas de las cuales implicaban a las políticas de seguridad de la producción energética nuclear de un estado soviético que, a pesar de la Perestroika, aún mantenía políticas de censura y manipulación de datos dignas del período estalinista.
Muy cruda, muy impactante y muy recomendable, dotada de una rigurosidad histórica y gráfica que convierten a esa miniserie de 5 capítulos en una obra imprescindible para entender la (nuestra) era nuclear y sus nocivas consecuencias más inmediatas.