Título original:Cuatro cuerpos
Dirección: Irene Navascués
Guion: Irene Navascués País: Reino de España
Año: 2019 Duración: 42min.
Cuatro historias entrelazas por las diversas opresiones que sufren aparecen narradas en primera persona en este original documental. El feminismo, lo trans, la discapacidad, la ruralidad, la crianza, la gordofobia y en general el cisheteropatriarcado atraviesan las vidas de sus protagonistas, que nos hablan también de cómo afrontan todo esto.
Una de las protagonistas, la activista feminista anticapacitista Sole Arnau falleció tres años después del estreno del documental.
Título original: Queer Planet
Dirección: Ed Watkins
Música: Jasha Klebe
Productora: Plimsoll Productions País: Reino Unido
Año: 2023 Duración: 90min.
Los argumentos biologicistas que el fascismo, el ultraconservadurismo y las “feministas” tránsfobas principalmente emplean para rechazar las disidencias sexuales y de género quedan completamente invalidados por los datos que este documental coloca a disposición del público. Homosexualidad, bisexualidad, identidades trans, intersexualidad y muchísimas cuestiones más se encuentran en una gran cantidad de animales no humanos completamente naturalizadas, en entornos salvajes y sin que ello comporte riesgo alguno para la especie, más bien a menudo todo lo contrario.
El documental nos resume tratados etológicos y biológicos en un formato muy asequible para la sociedad, alternando opiniones de profesionales de la materia con narraciones e imágenes de los seres en cuestión y sus conductas. En general está bastante bien a todos los niveles, si bien un poco de perspectiva antiespecista o por lo menos algo menos antropocéntrica, ya que se trata de un documental político sobre animales no humanos, no hubiera estado de más en algunos momentos.
Edward ha escrito una novela sobre adolescencias homosexuales que ha sido un éxito en ámbito angloparlante. Su editorial le propone una gira de presentaciones por EEUU, pero su madre ha tenido un derrame cerebral y es dependiente de él para vivir. Gran parte de sus amistades, gays también de mediana edad, se encuentran en la misma situación. A la hora de compatibilizar sus deseos vitales con el cuidado de sus madres, las estrategias que usa cada cual son bastante diferentes.
La película nos coloca ante un tema no tan tratado por el cine LGTBIAQ+ pese a lo representativo que es de la vida de amplios sectores de dicha comunidad. Los hijos gays a menudo se ven irremediablemente abocados y hasta obligados a cuidar a sus padres y madres en familias donde el resto de hermanos o hermanas son heterosexuales que han tenido matrimonios hegemónicos y descendencia, por lo que sus vidas se perciben como más válidas que las vidas maricas. Es tal cual la historia de Edward y la de miles y miles y miles de maricas a lo largo y ancho del mundo occidental. La película aborda con un humor un tema muy doloroso para muchas personas, poniendo el foco en cuestiones muy interesantes como la discapacidad, el trabajo de asistencia, la homofobia en las familias y hasta en el turismo gay.
Kenedi es un joven de origen kosovar que malvive en la post-Yugoslavia, en el contexto inmediatamente posterior a la guerra de Kosovo y a la desarticulación de lo que quedaba del estado socialista. Y no es que las cosas estuvieran superbien para esta sector de la población antes, pero lo cierto es que todo aquello provocó una oleada migratoria de kosovares musulmanes por toda Europa al carecer de cualquier porvenir y acceder a pocos recursos en su propio territorio.
Una de las estrategias para sobrevivir es el trabajo sexual, que le permite acceder a personas del norte europeo en el contexto de un festival internacional en la zona. En paralelo, veremos la vida cotidiana de este sector, rodeada de miseria y trabajos precarios, mientras intentan combinar diversas formas de sobrevivir.
En resumen, una pelicula muy interesante que combina marginalidad y disidencia sexual. Muy recomendable.
Título original: Taxi
Dirección: Jafar Panahi
Guion: Jafar Panahi Fotografía: Jafar Panahi
Reparto:Jafar Panahi, Hana Saeidi, Nasrin Sotudé
Productora: Jafar Panahi Film Productions País: Irán
Año: 2015 Duración: 82min.
El director Jafar Panahi se pone él mismo de semi-protagonista en esta original película que repasa diversos aspectos de la sociedad iraní desde la perspectiva de él mismo como taxista. Tras una importante carrera cinematográfica y una enorme cantidad de experiencias represivas y traumáticas en respuesta a su compromiso de izquierdas, Panahi hace un repaso por sus propias vivencias y por sus críticas a la política iraní mediante la inclusión de una gran variedad de personajes atravesados de diversa manera por la vida del país. Veremos importantes crónicas sobre cómo se gestiona la producción cinematográfica en el país (tanto el contrabando de películas extranjeras como la censura al cine local), pero también sobre las tradiciones, la vigilancia, la represión, la persecución política, la cárcel, el machismo y la pobreza.
El tema protagonista de esta película no es tanto la violencia machista, que tiene un papel fundamental, sino la islamofobia racista de gran parte de la sociedad francesa. Estamos ante una película realizada en 1973-1974 que nos habla de temas que 50 años después tienen una actualidad absoluta, en una época de relanzamiento de los discursos racistas en la que se difunden bulos sobre actos de violaciones y asesinatos cometidos por personas no blancas que terminan por ser manipulaciones o directamente invenciones. Si bien el término de “islamofobia de género” es relativamente reciente, sus prácticas las podemos observar mucho antes, con esta película como prueba.
Además de turbas de franceses blancos de bien con poder económico manifestando abiertamente su racismo todo el rato y llamando a los asesinatos de personas árabes -mención especial a un ex-combatiente retornado de Argelia, territorio que acababa de perder Francia hacía una década escasa- , veremos a todo el aparato institucional francés -alcaldes, policía, delegados gubernamentales, periodistas…- buscando imponer una versión de los hechos que sea cómoda al supremacismo blanco, que en todo momento protagoniza los movimientos de la mayoría de personajes de la película.
En resumen, una película muy muy recomendable que expone de forma absolutamente descarnada dinámicas sociales coloniales y racistas que contectan plenamente con nuestra realidad actual.
Dentro del cine sobre las banlieue francesas, esta película es sin duda una de las más originales. Quienes la protagonizan no son árabes o personas negras musulmanas, sino una unidad familiar que bajo nombres falsos consigue huir de Sri Lanka en mitad de la guerra civil que asoló el país durante casi 30 años. Esto cambia completamente la perspectiva que el cine da sobre estos barrios, y aporta nuevas perspectivas respecto a las dinámicas de opresión existentes dentro de personas ya oprimidas, o barreras como el lenguaje, la cultura o la religión que no se tienen en cuenta cuando se trata este tema. La realidad es que estos barrios marginados también son destinos habituales para personas migrantes en general, y las jerarquías se mantienen en ellos.
El conflicto en Sri Lanka aparece contado por encima al principio y referenciado en varios momentos. Para quien no sepa nada al respecto, la información es confusa y sesgada. La guerra civil fue sobre todo entre el gobierno oficial, constituido por la población local cingalesa que estuvo discriminando y maltratando al pueblo tamil, que fue traído forzosamente por Reino Unido durante la colonización. Finalmente se constituyó un grupo armado marxista tamil llamado Tigres de Liberación del Eelam Tamil que buscaba independizar el norte del país, y que consiguió mantener bajo poder amplias zonas. Ambos bandos llevaron a cabo atrocidades y limpiezas étnicas horrorosas, pero salta bastante que el protagonista sea ex-miembro de los Tigres y se presuponga que ha participado en esas masacres sin hablar de todo este contexto. Por otro lado, el gobierno, que tampoco queda bien parado en la película, no sólo se enfrentó a los la insurgencia tamil, sino que masacró también a su disidencia interna comunista de origen cingalés cuando se rebeló contra su tiranía. AKD, el actual presidente electo de Sri Lanka, participó en estas revueltas y es miembro de la organización que las lideró.
Salvando este dato y otras cuestiones que obedecen más al porno de suburbios, estamos ante una película bastante interesante y digna de ver sobre procesos migratorios y comunidades racializadas en Europa. Recomendable.
Título original: Niñxs
Dirección: Kani Lapuerta
Guion: Kani Lapuerta Música: Boris Skalsky
Fotografía: Quetzalli Malagón
Productora: Coproducción México-Alemania;Martfilms,La Sandía Digital País: México
Año: 2025 Duración: 86 min.
A lo largo de 8 años, el director ha ido acompañando y rodando la vida de Karla, una niña trans de Tepoztlán, un pueblo a una hora de México D.F. A través de la narración y de las imágenes podremos ver cómo evoluciona su vida y su contacto con el mundo social en escuela, deportes, amistades, etc.
Un valor destacado que tiene este documental por encima de otros tantos que tratan las infancias trans, así como las vidas trans en general, es que nos encontramos con una historia en la que nuestra protagonista tiene el apoyo total de su entorno inmediato en su transición. Su familia le apoya y es su cómplice en diversas situaciones, encuentra profesionales que le asesoran correctamente y sus amistades también tienen un destacado papel. Y, por supuesto, el activismo tiene un papel importante en este documental.
En resumen, un referente positivo de desarrollos de vidas trans muy valioso, que contrasta con las narrativas de las infancias de muchas personas trans adultas, y con modelos deprimentes que nos muestra el cine que no acaban bien. Muy recomendable.
La misma reportera del New York Times que reveló abusos sexuales por parte de Donald Trump antes de su elección como presidente en 2016, participó junto a otra compañera en el artículo que poco más tarde desataría el masivo #MeToo en la industria cinematográfica. El detonante fue la trayectoria como violador reinvicente de Hearvy Weinstein, conocidísimo productor de algunas de las películas más famosas de la historia, que durante más de 20 años estuvo agrediendo a actrices y demás trabajadoras.
La película desentraña el caso mientras va desgranando todo el sistema de silencio y complicidad dentro de Hollywood para que esto se perpetúe, mediante abogados, acuerdos económicos y amenazas de despidos y faltas de contratos. Bajo un ritmo muy ameno, va concatenando los duros testimonios con una denuncia estructural del patriarcado.
Título original: Infiltrada en el búnker
Dirección: Pablo de la Chica
Guion: Pablo de la Chica Música: Alberto Torres
Fotografía:Willy Jauregui, Nacho Penche
Reparto:Goize Blanco, Santiago Cardelús, Juan Portillo, Teresa Soria
Productora: Amazon MGM Studios, Salon Indien Films, En Cero Coma, Fremantle País: Reino de España
Año: 2025 Duración: 95min.
En abril de 2021 saltó a la prensa las prácticas de maltrato extremo a las que eran sometidas ratas, conejos, cachorros beagle y chumpancés por parte de Vivotecnia, una empresa regada de contratos públicos dedicada a la experimentación animal. Estas imágenes pudieron contemplarse gracias a Carlota, la protagonista de este documental. Se trata de una activista por la liberación animal que se infiltró como trabajadora en este centro de exterminio con el fin de espiar y hacer público todo esto.
El documental ha prescindido de imágenes más cruentas aún de las que nos colocan. Podremos ver el maltrato sistemático y el asesinato cotidiana en ocasiones completamente legal por las leyes vigentes, pero también un desmontaje de las prácticas supuestamente éticas de la industria de la experimentación. Frente a las políticas de un supuesto “bienestar animal” a la hora de hacer los experimentos, veremos maltrato y sufrimiento por puro sadismo y debido al desprecio por las vidas de los animales allí encerrados. Carlota rodó además pruebas de que estos estudios falsifican los datos para hacer que salgan bien y seguir recibiendo dinero público; estudios fraudulentos que se justifican por ejemplo en curar enfermedades humanas. Veremos la banalización del maltrato y del asesinato con chistas, en algunos casos haciendo referencia a Hitler y al Holocausto. Y veremos un entorno de absoluta frialdad, competencia entre compañeros de trabajo, autoritarismo descarado y complicidades con las instituciones públicas, en especial con la Comunidad de Madrid y su gestión por parte de los sectores más ultraderechistas del PP.
En resumen, un documental muy recomendable para conocer desde dentro la experimentación animal y desmontar sus mitos. Muy recomendable.